lunes, 18 de mayo de 2009

El Herschel es el telescopio más grande que se intenta poner en el espacio.

• Aunque Herschel y Planck son dos proyectos separados, fueron desarrollados como un programa único dentro de la ESA.

BBC Mundo.- Dos sofisticados observatorios espaciales con un valor combinado de $us 2.500 millones fueron lanzados a bordo del cohete Ariane desde la Guyana Francesa.

Se trata de una de las misiones espaciales más importantes de la Agencia Espacial Europea (ESA) con la que se espera obtener nueva información sobre los orígenes y evolución del universo. El Ariane partió de la plataforma de lanzamiento los pasados días, en un vuelo que duró poco menos de media hora. El centro de control en Alemania hizo contacto con los telescopios cuando pasaron sobre el Océano Índico, una vez se separaron de la primera etapa del cohete.

Varios años

Los observatorios Herschel y Planck serán colocados en órbitas del espacio profundo a 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta. "Esta misión es el resultado de muchos años de duro trabajo con miles de científicos e ingenieros de toda Europa" dijo a la BBC el director general de la ESA, Jean-Jacques Dordain. "La tecnología abordo de estos satélites es única, y la ciencia que producirán será fantástica" agregó.

El más grande

El Herschel, de 7,5 metros de altura y 4 metros de ancho es el telescopio más grande que hasta ahora se ha intentado colocar en el espacio. Su espejo primario de 3,5 metros de diámetro es 1,5 veces más grande que el principal espejo reflector del Hubble -el telescopio de la NASA que ahora está siendo reparado. Normalmente un espejo de ese tamaño incurriría un enorme peso en el telescopio, pero el del Herschel está hecho de carburo de silicio, un nuevo material cerámico, y se ha logrado mantener su peso en menos de 350 kilogramos.

El Herschel será sensible a las bandas de infrarrojo lejano y de radiación submilimétrica del espectro electromagnético -hasta ahora inexploradas- y podrá observar las fuentes de luz más débiles y lejanas del universo. El observatorio podrá ver a través de la opacidad de nubles de polvo y gas cósmico y podrá observar estructuras y sucesos lejanos, como el nacimiento y evolución de las primeras estrellas, hace diez mil millones de años.

Historia de la galaxia

Esta capacidad de infrarrojo también permitirá al Herschel mirar en el espacio profundo para observar cómo eran las galaxias cuando comenzó el universo, en un período de la historia cósmica cuando se cree que ocurrió una prolífica formación de estrellas. "El Herschel nos ayudará a entender mucho mejor cómo se forman hoy en día las estrellas y cómo se han formado durante miles de millones de años de historia cósmica" explicó a la BBC el doctor Goran Pilbratt, científico a cargo del proyecto Herschel. "Y esto indirectamente nos ayudará a entender cómo se formó nuestro sol y nuestro sistema solar", agrega.

Características precisas

Por otra parte, el Planck es un telescopio de reconocimiento. Sus instrumentos son sensibles a la radiación en microondas lo que le permitirá medir las variaciones de temperatura del universo más joven. Su misión será monitorear lo que se conoce como Radiación Cósmica de Fondo en Microondas (CMB en sus siglás en inglés), la "reliquia" de la primera luz emitida en el espacio unos 380 mil años después del Big Bang.

Los científicos creen que en esta antigua fuente de energía hay variaciones de temperatura que pueden ofrecer información sobre la estructura primitiva del universo. El Planck será el tercer telescopio que investiga la CMB, después de los satélites COBE y WMAP de la NASA. "Los detectores del Planck son los más precisos que existen hasta ahora, afirma el doctor Jan Tauber, científico del proyecto de la ESA.

"Tiene los instrumentos más sensibles y la gama más amplia de frecuencias, con lo cual nos permitirá establecer todas las características básicas del universo con una alta precisión: su edad, su contenido, cómo evolucionó, su geometría, etc." agrega.

Un programa

Aunque Herschel y Planck son dos proyectos separados, fueron desarrollados como un programa único dentro de la ESA. La construcción estuvo a cargo de la empresa franco-italiana Thales Alenia Space, que subcontrató a unas 100 otras compañías, incluida la mayor compañía aeroespacial europea EADS Astrium. Para financiar el proyecto, la ESA contribuyó con $us 1.600 millones, incluido el costo del lanzamiento del Ariane y la continua operación de los observatorios durante los próximos años, y los estados miembros de la agencia pagaron otros $us 950 millones para financiar los instrumentos de los telescopios.

Estas cifras convierten al Herschel y Planck en la misión más cara que la división científica de la ESA ha colocado en un sólo lanzamiento de cohete. Si todo sale como está planeado, se espera que ambos telescopios lleguen a sus posiciones de observación, más allá de la órbita lunar, en las próximas semanas.

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