En los últimos cuatro meses más de 1.500 familias lotearon terrenos privados, municipales y del Estado en Santa Cruz. Los loteadores siguen haciendo de las suyas en predios ajenos sin que ninguna autoridad haga algo para detenerlos. Sólo reciben amenazas de desalojo.
La impunidad es tal que hasta se pelean entre ellos.
Eso ocurrió ayer en un terreno de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), cuando dos grupos de enfrentaron a palos y cohetes por un lote.
Todo comenzó el fin de semana cuando más de 100 familias se entraron y se asentaron en el terreno de YPFB, ubicado sobre el cuarto y quinto anillo de la avenida Piraí.
Este avasallamiento molestó a los vecinos de la zona, que según ellos, son “masistas”, que vienen del Plan Tres Mil y del interior del país.
No conformes con haber quedado fuera del terreno de YPFB, las más de 500 familias tomaron las instalaciones del “Curichi La Madre”, argumentando que no tenían un lote donde vivir y que ese lugar era un nido de malvivientes. El curichi está ubicado al lado del terreno estatal.
Durante la jornada ambos grupos intentaron dialogar, por momentos hubo visos de solución, pero al final las negociaciones se estancaron, nadie quiso ceder y se agarraron a pedradas y cohetazos.
El enfrentamiento duró una hora y media y luego se esparcieron.
José Martínez, dirigente de los vecinos del barrio Hilandería, Carmelitas y 7 de Marzo, reconoció que esos predios son municipales y que quiere negociar con la Alcaldía. Sin embargo, aclaró que no se saldrán del lugar o en todo caso ingresarán por la fuerza a los lotes de Yacimientos.
Jamil Morales, director de Control de Edificación Municipal, informó que ya se realizó la inspección preliminar de los terrenos avasallados, que forman parte de un área de equipamiento destinado para educación o salud y que se tomará acciones para desalojarlos.
“Hemos sentado la denuncia ante el Ministerio Público para que intervenga en el caso. Vamos a actuar con firmeza para recuperar esas áreas verdes y tomaremos acciones legales contra los avasalladores”, dijo Morales.
Por su parte, Johnny Suxo, representante de los loteadores asentados en terrenos de YPFB, aseguró que no saldrán del lugar porque como él, más de 100 familias necesitan de un lote para vivir.
“El Gobierno tiene que tener la viabilidad para buscarnos un terreno o una casa propia. Hay gente que tiene muchas tierras y por qué los bolivianos no podemos tener cinco metros cuadrados”, señaló Suxo.
MáS DATOS
Sin control • Los terrenos que quedan al frente de la Universidad Católica Boliviana han sido tomados por los loteadores al igual que en El Remanso, donde hace poco hubo un intento de desalojo.
Denuncia • Según los vecinos del barrio Hilandería, Johnny Suxo es dirigente del MAS que estaría cobrando 250 dólares por lote y que se los da a los que votaron por el Sí en el referéndum del domingo.
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