Negociadores elevan al Congreso acuerdo para restituir a Zelaya

El depuesto presidente de Honduras Manuel Zelaya, rodeado por sus partidarios, sonríe en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, Viernes, 30 de octubre 2009. - Ap   Agencia

El depuesto presidente de Honduras Manuel Zelaya, rodeado por sus partidarios, sonríe en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, Viernes, 30 de octubre 2009. - Ap Agencia


TEGUCIGALPA |

El acuerdo para restituir en el cargo a Manuel Zelaya fue presentando el viernes ante el Congreso, que deberá convocar a sesiones para decidir la suerte del mandatario derrocado por un golpe militar hace cuatro meses.

Los negociadores en la crisis presentaron el documento del llamado pacto Tegucigalpa-San José a la secretaría del órgano legislativo, que como ente soberano decidirá la fecha para votar por el retorno del líder depuesto.

El representante de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Víctor Rico, anunció antes esa gestión, luego que las partes firmaron oficialmente el acuerdo con su cronograma y aplicaciones para resolver la crisis política.

Señaló que como parte del acuerdo en una semana se debe conformar el gabinete de unidad nacional, independientemente de que Zelaya ya esté nuevamente en posesión de la presidencia. Además, se integrará la Comisión de Verificación de los acuerdos que coordinará la OEA.

"Naturalmente estoy seguro que los congresistas tendrán plena comprensión de la importancia y urgencia política de estas determinaciones, y espero que lo hagan en el menor plazo posible", agregó . El Congreso está en receso.

El acuerdo puede interpretarse como un triunfo del gobierno del presidente estadounidense Barack Obama, ya que Washington envió los últimos días para apuntalar las estancadas negociaciones a tres altos diplomáticos, incluyendo el secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Thomas Shannon.

Los negociadores "reconocieron que Honduras tiene que ir a sus elecciones con el apoyo de la comunidad internacional", manifestó el viernes Shannon, quien permaneció en Tegucigalpa mientras se ultimaban los detalles del acuerdo.

Zelaya expresó satisfacción por lo que calificó como "pronta restauración de la democracia", pero el viernes aún permanecía en la embajada brasileña. "No me voy a ningún lado", dijo el viernes a la AP.

"Primero el Congreso tomará las decisiones. Pido calma ya que esto no se va a resolver de la noche a la mañana pero sí en los próximos días", expresó en también declaraciones al canal 36.

También exhortó a sus seguidores no incitar a la violencia, y él se comprometió a no "burlarse" de los frutos del diálogo.

Rico explicó que la conformación del gabinete de unidad nacional y el eventual retorno de Zelaya tienen "escenarios y aplicaciones distintas".

Pero "esperamos que todo esto se materialice en un plazo razonablemente corto", subrayó.

Detalló que la Comisión de Verificación de los acuerdos estará integrada por dos representantes de la OEA y dos hondureños designados por las partes en la crisis.

El secretario de la OEA, José Miguel Insulza, señaló el viernes en Washington que se enviará una misión de observación electoral del organismo para los comicios del 29 de noviembre.

Alrededor de un millar de simpatizantes de Zelaya se congregaron en una plaza frente al Congreso, que está resguardado por militares y la policía. "¡Urge Mel (Zelaya)!", coreaban.

Micheletti, en declaraciones el viernes a la estación HRN, pidió al Congreso "a tomar una decisión basada en la verdad y dentro de la ley".

El mandatario de facto esbozó el jueves por la noche los ocho puntos del acuerdo, entre ellos el central y más complejo: la reinstalación de Zelaya.

Dijo que el pacto incluye la creación de un gobierno de reconciliación, pero descarta la amnistía política. También supone el reconocimiento de las elecciones del 29 de noviembre y la creación de comisiones de verificación de los acuerdos y para investigar los sucesos acaecidos antes, durante y después de la expulsión de Zelaya.

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